El primer día de taller fue el viernes 19 de abril, de 10 de la mañana a
6 de la tarde. La conferencia inició con Alicia Segovia, quien es egresada del
CUEC y ha dirigido varios documentales y cortometrajes pero también se ha
especializado mucho en sonido, sobre todo en sonido directo. Desde el comienzo
del taller tuvimos una breve introducción a lo que es el sonido pero enfocado
más a lo que es el lenguaje sonoro cinematográfico y a cómo es y ha sido
empleado en varias películas e industrias a lo largo de la historia. Esto nos dio una referencia muy útil para
entender mejor desde el comportamiento del sonido hasta la importancia, las
costumbres y el funcionamiento de la acústica en una producción.
Ya después de revisar la teoría y analizar varios ejemplos que nos
pueden ser de referencia para cada caso en particular, empezamos con la
revisión de nuestro equipo y de cómo usarlo, también de las fallas que pueden tener
y otras cosas más técnicas como sincronizar los sonidos, nivelar volúmenes de
micrófonos y audífonos, evaluar las condiciones acústicas de un lugar, las
formas más convenientes de grabar ambientales, roomtones, sonido directo,
etcétera.
Al final del día, hicimos algunos ejercicios de grabación, simulando
diferentes condiciones sonoras. Esto fue sumamente divertido y ejemplificador,
porque nos dimos cuenta de la enorme cantidad de inconvenientes que pueden
existir; de las responsabilidades de los diferentes departamentos de producción
en el rodaje y de lo delicado pero bonito de este proceso.
Al día siguiente, tuvimos una sesión diferente que fue sobre la edición
del sonido, esto es, de cómo fusionar, manipular, mejorar, armar, sincronizar,
modificar y recrear el sonido, que todos creíamos que era mucho más sencillo,
pero en realidad es más complicado y difícil de lo que parece.
El propósito de este taller era concientizarnos de la importancia y la
gran diferencia que existe entre una película bien diseñada sonoramente a otra
sin buen tratamiento
acústico. Pensábamos que no habría mayor trabajo en sacar una buena
edición de sonido, pero estábamos equivocados y Omar Juárez se encargó de
mostrarnos las infinitas posibilidades que tenemos de que algo nos retrase
mucho o incluso llegue a arruinar
nuestro documental.
El mencionó sólo algunos ejemplos de estas problemáticas, pero lo más
importante es que nos mostró las mejores estrategias de evitar y corregir los
errores. En entre otras cuestiones, mencionó el caso en que no se respalda la
información, en que no trabaja en formatos compatibles de audio y video, en que
no se sincronizan los audios, en que aparecen o desaparecen cuadros, en que los
micrófonos dejan de funcionar, en que el equipo registra mucho ruido, en que
los ambientales tapan las voces, en que no se graban roomtones, en que no es
legible la voz, en que existe mucho eco, en que no se nivelan micrófonos, en
que no se arma un archivo esqueleto, en que se tienen que recrear ambientes o
se deben crear foleys, en que se utiliza música sin licencia ¡y mil cosas más!
Para concluir con este taller, que a pesar de ser algo desgastante
físicamente, fue muy enriquecedor, por los enormes conocimientos
cinematográficos de los chavos especialistas, trabajamos sobre algunas de
nuestras grabaciones previas y tuvimos una dinámica muy entretenida y especial:
los ayudamos a grabar algunos ambientales y roomtones que tenían que generar
para un largometraje y otro cortometraje en el que ellos mismos están trabajando.
En general, se comportaron muy bien y fueron bastante amables con
nosotros, se mostraron con toda la disposición de ayudarnos con nuestros
trabajos, nos pasaron sus contactos, les agradecimos por el tiempo y la gran
conferencia, nos despedimos y partimos de regreso a León por eso de las 6:30
p.m.



